Naturopatía Holística
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Intolerancia Alimentaria en animales

Este es Zar con 2 meses

 

                                                                   8 de Enero de 2013


Aunque cada vez hay más información sobre las Intolerancias Alimentarias en animales, es verdad que esta información todavía no ha llegado al 100% de los dueños de mascotas y también son pocos los veterinarios que contemplan esta patología en sus consultas. Muchas de nuestras mascotas sufren las consecuencias de la Intolerancia Alimentaria, al igual que el ser humano; y de igual forma que en nosotros no llega a diagnosticarse nunca, o se hace después de muchos años de sufrir multitud de patologías.


Como muestra, quiero exponer el caso de un gato persa, que despues de una peregrinación por diversos veterinarios sin obtener resultados satisfactorios a su problema, se consiguió recuperar su salud contemplando como causa de sus males la Intolerancia Alimentaria.

 

Zar es un gato persa de pelo largo color gris, natural de Zaragoza, hermano de una camada de 7 gatitos criados todos en una casa. Nacido el 10/10/07, tenía dos meses cuando nos hicimos cargo de él, era el gato más pequeño de toda la camada, pero parecía un gato sano y activo, observamos un parpadeo en su ojo izquierdo con exceso de lágrima, pero esto es frecuente en este tipo de gatos por su condición chata. Procedimos a desparasitarle y vacunarle de panleucopenia, rinotraqueitis, calcivirus y leucemia entre los tres y cuatro meses, siguiendo el protocolo veterinario, descartamos la vacunación de la rabia por ser un gato totalmente casero sin salidas a la calle. Al año siguiente volvimos a vacunar y desparasitar como indica el protocolo, siendo ése el último año que decidimos vacunar al gato, ya que sopesando los riesgos de las vacunas (como en los humanos, las vacunas no son inocuas) con los escasos riesgos de contraer enfermedades al no salir de casa, y después de que varios de los gatos de mi hija tuvieran problemas de artrosis provocados por las vacunas, nos decantamos porque Zar no recibiera más vacunas.


Al año nos quedamos con una gata siamesa Navarra, de dos meses que iban a sacrificar, pensamos que Zar tendría compañía. Procedimos a desparasitarla y vacunarla. Los dos gatos fueron castrados en la edad recomendada por el veterinario.

 

Zar siempre fue un gato torpe, dormilón y perezoso, convirtiéndose en un gato que rozaba la obesidad, esto junto a un exceso de caspa en los lomos fue lo único un poco anormal que observamos en él hasta la edad de 5 años, esto y que fue aumentando el número de veces que el gato defecaba fuera del cajón, en el suelo de la cocina o en la bañera. Todo empezó poco a poco, el gato cambió de sitio para dormir, pasaba menos tiempo con nosotros, había días que ni siquiera salía a recibirnos cuando llegábamos a casa, observamos que estaba perdiendo mucho pelo y estaba adelgazando, unido a su adelgazamiento el gato se volvió más activo y juguetón, perdió su torpeza (antes se caía cuando subía a la mesa). Un día jugando con él observé algo raro en su ojo izquierdo, es como si tuviera una burbuja dentro, pero el gato estaba en su mejor momento en cuanto a vitalidad; después el adelgazamiento continuó, llegó a adelgazar tanto que temí por su vida, se le veía muy deteriorado y en su ojo izquierdo apareció una mancha como una nube en el cristalino. Como mis sospechas estaban dirigidas hacia la Intolerancia Alimentaria comencé a cambiar de piensos, sin obtener resultados satisfactorios.

Ojo en pleno apogeo de la enfermedad

Le llevé al veterinario y le hizo una analítica, me dijo que tenía que darle un pienso especial para problemas de riñón, pero observé que la analítica era poco clara, más bien incongruente, no me convencieron las explicaciones que me dieron; así es que decidí llevarle a otra clínica veterinaria donde le hicieron un chequeo exhaustivo y casi infinito si no les paro… cuando comprendí qué estaba provocando sus síntomas. Tengo que agradecer a esta clínica la ecografía de riñones que le hicieron a mi gato, la cual corroboró mis sospechas de Intolerancia Alimentaria, estaba plagado de quistes, y aunque en este tipo de gatos "de diseño" suele ser habitual la aparición de quistes, esto puede enmascarar una Intolerancia Alimentaria (en humanos es consecuencia de Intolerancias); pero no puedo más que quejarme de ésta última veterinaria por querer sacar el máximo rendimiento económico a mi consulta con pruebas que no venían al caso y que aumentaban sustancialmente la factura final; además nunca recomendaré dicha clínica, por su falta de honestidad, no saber escuchar, primar lo económico por encima del esclarecimiento de la enfermedad y mentir descaradamente. Le diagnosticaron una Uveítis y le pusieron un tratamiento con corticoides, antibióticos y otras sustancias que eliminé cuando observé que no mejoraba sino todo lo contrario. Si en su consulta al veterinario algo le chirría cambie de veterinario, no se deje engañar por la buena apariencia de la clínica, hay clínicas de apariencia humilde dirigidas por personas “humanas” en el amplio sentido de la palabra.



Con todas estas pruebas y mi teoría sobre la Intolerancia me fui a otra veterinaria, la cual recomiendo por su honestidad en el trato y en la factura, por saber escuchar y contemplar mi teoría dentro de las posibilidades, ya que su apoyo fue indispensable para que yo no abandonara la teoría de la Intolerancia en el caso de mi gato; ella me recomendó un pienso alergénico con el que no obtuve resultados positivos, pero sí los obtuve con el segundo pienso que me recomendó (lo cual certificó que los males del gato habían sido provocados por Intolerancia Alimentaria), también introduje comida casera mezclada con las latitas hipoalergénicas y algo de alimento crudo; y mi gato se recuperó del todo, recuperó su pelaje, recuperó el peso, su ojo volvió a su estado normal (aunque la vista parece haberla perdido por destrucción de tejidos) y es un gato feliz, más activo que nunca. Gracias Fátima por tu honestidad (Centro Veterinario Téllez, Calle Téllez, 3 28007 Madrid).

A la izda. Ojo con medicación y a la drcha. suprimida la medicación

Con este caso quiero exponer que no todas las intolerancias son iguales, ni afectan de la misma manera, ni se manifiestan de la misma forma; algunos animales tienen problemas de piel o problemas digestivos que es lo más típico, pero otros pueden desarrollar enfermedades sistémicas que afecten a todo su organismo y normalmente no se sospecha de Intolerancia. Los animales alimentados artificialmente, al igual que los humanos, pueden desarrollar Intolerancia Alimentaria, si su mascota tiene problemas de salud le insto a que contemple como primera posibilidad la Intolerancia Alimentaria, ahorrará tiempo, dinero y sufrimiento.

 

Rosa S. Madueño

Ojo totalmente recuperado

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